POESIA PARA EL ALMA
Hoy he soñado que yo era torero...
Sí, hoy soñé que estaba en el centro del albero...
...Tan sólo... entre tantos y tan sólo...
Sí, lo más sólo que jamás me he visto.
Una expiación terrible, extrema...
La profecía de mis miedos,
ante la proximidad terrorífica de la Muerte.
Intenté creer en algo,
agarrarme a mi fe,
Pero esa fiera mirada...
no me permitía pensar.
¡Dios mío!
¡Cómo es posible!
Tan sólo... tan sólo...
Fue entonces cuando brilló una luz...
Sí, entre el pavor de las astas de muerte y yo...
Allí habitaba el amor celestial...
Entré de nuevo en mí mismo...
Cruzando el fango de mis miedos...
Se descongelaron mis brazos,
y noté como latía de nuevo mi corazón...
Adelanté la muleta con elegancia...
Con la gracia que me otorgó Dios...
Y con valentía,
cité a la Muerte...
Sí, hoy soñé que era torero...
Con mucho cariño,
Dedicada a Ana, Ana de Paula...
Lamborghini

